Mis corazón está roto y lamo mis heridas con la saliva del olvido.
Creo que jamás podrás entender cuanto yo te amé, te ofrecí cada minuto...
pero no te bastó.
Y por fin con mi mentira y tu realidad (tu verdad)...
mis ojos se abren a la luz de sentir el vacio que queda de tu estancia en mi alma.
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